No me voy a ningún
lado, no puedo, sería ir en contra de mi misma, de mi naturaleza y tengo que
volver a serme fiel por encima de lo demás, porque me había olvidado de hacerlo.
Me hiciste una pregunta, sonreí... porque no quería mentirte, pero la respuesta
era sí.
He entendido la rueda en la que te encuentras que solo reafirma a mis
ojos tu pureza; parece una calle sin salida y lo más fácil para el que está en
mi posición sería darse la vuelta, pero por suerte para los dos, yo también
analizo todo (estoy aprendiendo del mejor) y también existen "peros"...
- Como salir de tu boca varias veces la palabra miedo... que se cura hablando y resolviendo
todas las incógnitas que puedas tener y besando cada una de tus dudas.
- Como oír que para confiar en alguien vas muy poco a poco, conociendo y
sopesando... sabes que soy optimista y no me parece un problema, al revés,
porque lo que justamente quiero es pasar tiempo contigo de la forma que sea...
- Como que
estabas siguiendo lo que te decía tu mente -aquí dudo que puedas hacer eso
sostenido en el tiempo, con lo que tampoco me asusta-...
- Como cuando tú inconsciente
se escapó del discurso de la persona políticamente correctísima que estabas
siendo y salió algo sobre una vía de escape aunque fuera por apagar
tu rabia... Si vienes a mí ¿sabes que? que no me va a importar los motivos por
los que llegues mientras vengas.
Y lo que resuena en mi cabeza fue las veces que
te tiraste por suelo para alejarme... ¿por qué ser tan duro contigo? El llanto es solo una forma de
expresión que no implica mas dolor... Todo eso no me aleja, me acerca más a ti,
a entenderte.
Así que, cuando entre el palo en la rueda, por favor ven, hazme
una señal, para que de la forma que sea, un abrazo, un beso, hablar durante
horas o darle comida a unos patos... pueda llegar a ti. Yo tengo que dejar de
decirte que estoy aquí, pero hazme algún gesto de vez en cuando para que sepa
que lo sigues sabiendo, porque aunque no me veas yo voy a estar, aquí o allí, voy a ser tu red si quieres
que lo sea, voy a esperar porque sé que mereces mucho la pena, porque siento una
fuerte atracción inevitable que me lleva hacia ti y creo que puede salir algo precioso y no
me gusta nada equivocarme.
No creo en las coincidencias, pero han sido
demasiadas en muy poco tiempo y si tú eres agnóstico también, no tengo nada mas
enriquecedor que hacer, que ir abriéndonos los ojos a cosquillas".