Cuando uno se va, lo hace dejando un legado, son huellas, pisadas, esencia. La forma de dejar ese legado puede ser mediante un rastro visible o invisible que se queda dentro de las personas “mientras te recuerden, no morirás”. Se expresa con lágrimas, con rabia, a veces en forma de arte. Antonio Vega se abandonó en vida por lo que no fue sorpresa que se acabase su camino de forma prematura. No, sorpresa no, pero si otros muchos sentimientos; pena, rabia, impotencia... A pesar de su situación personal, sembró un camino de grandes composiciones dejando con su partida inspiración, bocanadas de talento. Véase la siguiente canción fruto del tributo a uno de los grandes. Se percibe cuando las cosas están hechas con amor.
En este cuerpo también dejaste un legado, dejaste una huella. A cambio te llevaste una pieza, ahora no puedo oirte sin emocionarme.
Cristina González
No hay comentarios:
Publicar un comentario