sábado, 17 de septiembre de 2011

Tú, lo que necesitas...

Vaya sorpresa la mía estar sentada con una madre y explicarle mi desilusión, mi falta de motivación hacia todo y todos y encontrarme su respuesta:
- Hija, tú lo que necesitas es un amor...

Y como explicarle que uno ha de encontrar esa satisfacción primero en uno mismo, para después compartirla. Siempre, y no al revés. Puede que tus ojos brillen más y tu estado de ánimo sea más alegre, pero...

- No, lo que necesito es salir para tener la intimidad y obligaciones que me corresponden. Irme a vivir con la persona que más quiero (yo). Y decidir con quien compartir mi tiempo, cuando tengo hambre, y cuando sueño... Necesito que me pertenezca mi vida, algo se enciende dentro cuando llega ese momento. Como las crías cuando abren las alas y saltan del nido... Mis alas están abiertas.

No tengáis perros, ni hijos, no os caséis, ni hagáis viajes buscando esa ilusión. Dará fallo. Tienes que tenerla para sentir realizadas esas cosas. Tienes que ser consciente de donde está el vacío en tu vida, para poder llenarla con cosas que la enriquezcan. Hay gente que lo aprende más bien tarde que pronto. Otros han crecido sabiéndolo. Creo que ahí radica la diferencia, en las infancias.

Cristina González

2 comentarios:

  1. Realmente me encantas. Pienso igual que tu. Y créeme cuando te digo que escribes genial. No lo dejes, practica y practica... Saca fuera todo lo que lleves dentro.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias. No podría dejarlo, en mi caso seria como dejar de pensar. Me alegra que alguien se identifique con lo que escribo, es una motivación extra para seguir publicando.

    ResponderEliminar