sábado, 29 de enero de 2011

S.O.S

Soy de ese tipo de personas que encuentra en lo desdichado y triste, oportunidades. La oportunidad de dar algo recibiendo mil veces más...ver lo poco que cuesta dando una alegría recibir sonrisas y unos ojos más brillantes. Encuentro todos los días gente a la que salvar, de su rutina, de su linealidad, sin embargo he de comprender que no todo el mundo quiere ser salvado. Me gusta devolver esas ganas locas de vivir a gente que por circunstancias ha perdido esa ilusión y que se mantengan cuando yo ya no esté. Enseñar o hacerles recordar...Nunca lo hice para quedarme, aunque contigo no quise marcharme. Contigo lo intenté, fui tu carta de ajuste en una vida codificada. Fui la "y" en medio de tus vocales; la juventud entre las etapas de una vida.
Pero no recogí lo sembrado, no cuando solo encuentras tierras en barbecho, en las que es imposible que arraigue una raíz. Me encontré con los ojos más bonitos que había visto en mi vida y los más tristes...alguien a quien rescatar, y juro que lo intenteé me di entera en esa lucha, me volqué para librarte de la sombra y la convertí en claridad, pero esa claridad no estaba destinada a ser compartida...me dejaste salvarte quizá, pero no quisiste ser salvado. No te pedí permiso, ni te pregunté, así que a pesar de haberte rescatado, decidiste volverte a caer...
 
Cristina González


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