Un día más a la entrada del trabajo ella se asomó y le saco la lengua, siempre lo hacía porque así, él se reía del mundo y de sus rutinas. El se acercaba y le guiñaba el ojo o tiraba un beso al aire, sin saber que ella se pasaría el resto del día buscándolo, pero su cajita de recoger aire se había estropeado y no podía encontrarlo por eso siempre le pedía un beso de regalo, y esta vez en los labios. Ese día, apoyados en la puerta ella le pidió que le dijera lo que sentía. Él le contesto que era la persona que más alegría aportaba en esa oficina, pero ella le dijo que no le valía, que le dijese que sentía hoy, sin un no puedo, debo o tengo..solo dejarse llevar. Era un día de verano, pero un día nublado. ...él tomo carrerilla y se corrigió diciendo que era la que le alegraba el día, en su vida..tras unos segundos de mirada tierna, ella le contesto: ¿y no deberías estar con la persona que alegra tus días? y él dijo una frase, dos palabras, 11 letras, pero que ordenadas de este modo fueron las dos mas bonitas: "eso pretendo.." y entonces salió el sol, como si todo se viera más claro, como si se hiciera la luz..como si mañana él, no se hubiera marchado.

que bonitoooo...no tengo más palabras
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gracias Mavi
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