sábado, 12 de febrero de 2011

Rayando círculos


Un circulo es una línea infinita de puntos cuyos dos extremos se juntan y todos esos puntos tienen la misma distancia al centro. Yo soy ese punto extremo y tú el otro...inevitablemente decidimos hacer de ese círculo una raya cuando uno de los dos se aleja del otro...pero un circulo cuyos dos puntos extremos poseen esta polaridad inversa que hace que no puedan separarse mucho tiempo seguirá siendo un circulo... infinitamente... como el número de puntos en común que tenemos... infinito. No se este empeño nuestro en romper un circulo, con lo redondito que es y lo bien que están esos dos puntitos cuando están cerca, consiguiendo que el resto de puntos estén igual de bien...y no como cuando deciden estar en raya cada uno a un extremo y todos los demás igual de planos, sin movimiento, lisos, apáticos... Este extremo está cansado de dar vueltas a los mismos círculos, pero está mucho más cansado de sostener una raya mirando a lo lejos a ese último con millares y millares de puntos en medio de ellos y con el impulso de saltar por encima de todos y ponerse en el otro extremo...a lo mejor si lo conseguimos seamos solo dos puntos más, y ¡hay tantas cosas hermosas formadas por tan solo dos puntos! Podemos ser ese símbolo de escritura que se pone justo delante de una frase importante, como por ejemplo - me dijo ":" me quedo contigo...- o podemos formar los ojos de la cara mas sonriente del mundo; o podemos ser esa canasta de la que depende que una derrota en un partido, se convierta en una victoria...o podrían juntarse tanto, tanto, que se convirtieran en un único punto mucho más grande conocido como punto final, del cuento más bonito del mundo.


Cristina González

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