Venga me voy antes de que se coja más...voy a choparme!
Camino hacia al coche con la chaqueta como paraguas no paraba de pensar en las ganas que tenia de que acabase ese día, de llegar a casa y quitarme la ropa mojada, odio la lluvia...mientras buscaba las llaves en mi bolsillo, la vi, una imagen me detuvo, estaba sola bajo la lluvia con un pelo rubio ceniza que se deshacía en blondos rizos mojados, los brazos extendidos y las palmas de las manos hacia arriba. No puedo recordar como iba vestida porque solo podía mirar esos ojos sonrientes, hasta ese día no sabia que se podía sonreír con los ojos... pero estaba allí bajo la lluvia, feliz, como si disfrutara de mojarse...me metí en el coche, hasta que su mirada reparó en mí, soltó una carcajada y yo sonreí mientras toqueteaba la radio intentando disimular, pero mis ojos volvieron a ella...hasta ese día tampoco sabía que el primer beso no se da con los labios, sino con los ojos... se acercó a mi corriendo y me hizo un gesto para que bajase la ventanilla.
- Bueno yo solo...un poco la verdad, con la que está cayendo...
- Es que he tenido un buen día y alguien me ha dicho que iba a llover y no iba a ser un día perfecto, pero se equivoca, la lluvia no hace que esté menos feliz.
- Ya te veo...pero vas a recordarlo mucho tiempo por culpa del resfriado que vas a coger
- Creo que necesitaba algo malo hoy, sino tendré la sensación de que ningún día superará este.
- ¿Y puedo preguntarte que te ha pasado para que estés tan feliz?
- Aún no te conozco para responderte a eso
- Y ¿con un café calentito?
- No, solo falta que seas un chico encantador y te conozca precisamente hoy... ¿que tal mañana?
- De acuerdo, nos vemos en el café de la esquina a esta hora, por cierto me llamo Daniel
- Yo lluvia
- Ahhh...vale ya lo entiendo todo
- Es broma, soy Lucia
- Encantado Lucia, pues hasta mañana!
A las seis y media Lucia entró por la puerta sonriente.
- Ya puedo decirte lo que me paso ayer. El que hasta entonces era mi novio, me confesó que esta viéndose con otra chica
- Vaya lo siento...- No, no lo sientas, es lo mejor que podía pasarme, llevaba años metida en una relación que no me llenaba, pero como creía que él me quería tanto, y como era tan bueno conmigo me mantenía en esa relación, a costa de mi propia felicidad y mi sonrisa
- Entonces enhorabuena, supongo...
- Si... ayer empece a ver la vida con otros ojos, y encima conocí a un chico encantador
- Hombre gracias- He quedado con el dentro de un rato...es broma
- Bueno y lo de encantador ¿como lo sabes?
- En realidad no lo se, es una impresión, cuando me viste tan feliz bajo la lluvia ya había previsto que algo bueno iba a pasarme
- Bueno, Lucia, la verdad es que yo tengo novia
- Vaya...es una lastima
- Mira por donde, sabes hacer bromas, pero no encajarlas...
Entonces me sonrió y me di cuenta de lo familiar que resultaba hablar con ella, como si lo hubiéramos hecho siempre, hay veces en que se crea un clima cálido, una confianza entre dos personas desconocidas mas grande que la que tienes con gente que conoces toda la vida...La chica de la lluvia tenía razón, los días perfectos no son tan buenos, porque a su lado el resto de la vida resulta mediocre. Pero ella no había reparado en una cosa, nos pasamos tanto tiempo esperando cosas buenas, días perfectos, que malgastamos el resto de tiempo buscándolos, y cuando miras atrás, esos días medio buenos, son en definitiva la vida; no se compone de 4 días perfectos, aunque sean en general lo que se recuerda...son el camino, el ir labrando con amor ese día perfecto varios miles de días antes, los que hacen que ese día merezca la pena...yo me pase 25 años labrando ese día perfecto, y empezó siendo un día horrible, camino al coche con mi chaqueta como paraguas...cuando la vi.
Cristina González


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